
Cartas al Director - La Nueva España - Lunes, 25 de febrero de 2008
Al fin las dos osas más conocidas de Cangas del Narcea ubicadas en la Senda del Oso ya tienen un galán del que se espera que cumpla con alguna de ellas, al objeto de obtener oseznos lo más puramente genéticos de la raza cantábrica posibles. Serían los primeros esbardos en cautividad auténticamente cántabros. Es posible que en un futuro garanticen una línea genética para hipotéticos casos de recuperación de la especie en algunos lugares que así lo aconsejen.
No hay que olvidar que algunas zonas de la cordillera Cantábrica cuentan con una sola hembra reproductora y otras con ninguna, a pesar de sí contar con osos machos. Por tanto, la población osera en esos lugares está estancada. Lo mismo pasa en los Pirineos, donde podríamos considerar a los pocos osos que quedan como auténticos fantasmas, necesitados de nuevos ejemplares que refuercen la población.
La inseminación, por tanto, de «Paca» y «Tola» fue reclamada ya por algunas ONG asturianas desde hace muchos años, debatida en muchos foros, solicitada una mayor importancia de las osas para el futuro de su especie más que como mera atracción turística de la ahora llamada mancomunidad «Valles del Oso» y de la conocida Senda del Oso, a pesar del indudable valor como educación medioambiental.
Ya en el año 1989, cuando aparecieron «Paca» y «Tola» en los montes del Narcea en manos de furtivos, el grupo GECA, de Cangas, solicitó al Ayuntamiento cangués que las dos oseznas se quedaran en el concejo, concretamente en el cercado que por entonces existía en Tablizas, a la entrada del bosque de Muniellos. Una vez más, la Administración hizo «oídos sordos» y a las oseznas se las llevaron a Cataluña y al Hosquillo, en Cuenca. Hoy son muchos los cangueses que se rasgan las vestiduras por no tener aquí a las populares osas. Hoy también, conocemos la noticia del oso macho que se meterá en el cercado osero de Proaza cual San Valentín para las osas.
Todo ello, para llamar la atención del lector profano a ser un poco más crítico con las cosas que se hacen e inauguran por parte de la Administración. Me imagino ya los aplausos a los representantes de la Administración cuando se tengan los primeros oseznos, que aparecerán en muchas portadas de periódicos, revistas y televisión. Pero, desde mi punto de vista, más que aplausos deberían llevar un «tirón de orejas» por hacer las cosas tan tarde. Por esa dejadez y enorme retraso que caracterizan a la Administración local y regional, y que luego se enorgullecen cuando hacen algo que debería ya estar hecho hace muchos años. Tirón de orejas por no escuchar propuestas de mejora, de desarrollo sostenible, de conservación de la naturaleza que muchas veces le son presentadas por las ONG y que se retoman con el tiempo esperando el aplauso de la población.
José María Díaz González
Cangas del Narcea
Cangas del Narcea



