26 febrero 2008

«Paca» y «Tola» ya tienen un galán

Cartas al Director - La Nueva España - Lunes, 25 de febrero de 2008

Al fin las dos osas más conocidas de Cangas del Narcea ubicadas en la Senda del Oso ya tienen un galán del que se espera que cumpla con alguna de ellas, al objeto de obtener oseznos lo más puramente genéticos de la raza cantábrica posibles. Serían los primeros esbardos en cautividad auténticamente cántabros. Es posible que en un futuro garanticen una línea genética para hipotéticos casos de recuperación de la especie en algunos lugares que así lo aconsejen.

No hay que olvidar que algunas zonas de la cordillera Cantábrica cuentan con una sola hembra reproductora y otras con ninguna, a pesar de sí contar con osos machos. Por tanto, la población osera en esos lugares está estancada. Lo mismo pasa en los Pirineos, donde podríamos considerar a los pocos osos que quedan como auténticos fantasmas, necesitados de nuevos ejemplares que refuercen la población.

La inseminación, por tanto, de «Paca» y «Tola» fue reclamada ya por algunas ONG asturianas desde hace muchos años, debatida en muchos foros, solicitada una mayor importancia de las osas para el futuro de su especie más que como mera atracción turística de la ahora llamada mancomunidad «Valles del Oso» y de la conocida Senda del Oso, a pesar del indudable valor como educación medioambiental.

Ya en el año 1989, cuando aparecieron «Paca» y «Tola» en los montes del Narcea en manos de furtivos, el grupo GECA, de Cangas, solicitó al Ayuntamiento cangués que las dos oseznas se quedaran en el concejo, concretamente en el cercado que por entonces existía en Tablizas, a la entrada del bosque de Muniellos. Una vez más, la Administración hizo «oídos sordos» y a las oseznas se las llevaron a Cataluña y al Hosquillo, en Cuenca. Hoy son muchos los cangueses que se rasgan las vestiduras por no tener aquí a las populares osas. Hoy también, conocemos la noticia del oso macho que se meterá en el cercado osero de Proaza cual San Valentín para las osas.

Todo ello, para llamar la atención del lector profano a ser un poco más crítico con las cosas que se hacen e inauguran por parte de la Administración. Me imagino ya los aplausos a los representantes de la Administración cuando se tengan los primeros oseznos, que aparecerán en muchas portadas de periódicos, revistas y televisión. Pero, desde mi punto de vista, más que aplausos deberían llevar un «tirón de orejas» por hacer las cosas tan tarde. Por esa dejadez y enorme retraso que caracterizan a la Administración local y regional, y que luego se enorgullecen cuando hacen algo que debería ya estar hecho hace muchos años. Tirón de orejas por no escuchar propuestas de mejora, de desarrollo sostenible, de conservación de la naturaleza que muchas veces le son presentadas por las ONG y que se retoman con el tiempo esperando el aplauso de la población.


José María Díaz González
Cangas del Narcea

19 febrero 2008

Medalla de plata para "Butiello 2008"

El segundo premio del I CAMPEONATO DE PINCHOS DE ASTURIAS ha venido a parar a Cangas del Narcea y más concretamente al Restaurante Blanco.

En la foto, los hermanos Ron de Cangas del Narcea muestran su pincho Butiello 2008, rebosantes de alegría. Los tres, Suso, Pepe y Quique regentan el restaurante Blanco que se llevó el segundo premio del campeonato con un pincho ideado a partir de un plato tradicional del suroccidente asturiano. El butiello. En este caso, la contundente componenda queda extractada en un pequeño pincho que por otro lado lleva todos los ingredientes del plato. Además del tradicional butiello, patata, repollo, migas de jamón ibérico y yema de huevo.

70.000 pinchos vendidos en los noventa establecimientos participantes de doce enclaves de todo el Principado avalan el éxito de esta prueba en la que la minicocina fue protagonista. Lo restauradores de Gijón, Oviedo, Avilés, Cangas del Narcea, Cangas de Onís, Siero, Allande, Lugones, Tapia de Casariego y Lena, entre otras localidades, asistieron anoche a la gala de entrega de premios, celebrada en el Hotel Castillo del Palacio de la Zoreda, en La Manjoya, en la que también estuvieron presentes los máximos representantes de la cocina asturiana, proveedores y autoridades varias.


Butiello 2008 (Presentación final ante el jurado)

Enhorabuena al Bar Blanco y el año que viene a por el oro. Más información en Gastroastur.net

09 febrero 2008

Pasión familiar por la pirotecnia

Cuatro generaciones de cangueses, más de cien años ininterrumpidos dando al fuego todos los matices del arte. Este es el rédito del saber heredado y superado cada día por Pirotecnia Pablo.

Fue el bisabuelo Maximino Fernández "El Tarrabeño", quien allá por el ya lejano 1895 inició la saga. A Maximino le sucedió su hijo, Pablo Fernández, el saber fue creciendo; luego sus nietos, José Manuel y Pablo, darían una profunda y original transformación a la empresa familiar, hasta crear en 1992 un recinto industrial en el que se aunarían tradición y nuevas propuestas sumado a una explosión imaginativa sin precedentes.

La saga generacional se completa con el actual director técnico, José Manuel Fernández de la Villa (Josín).

Un pasado de conocimientos sabiamente transmitidos, dedicación, pasión, esfuerzo y amor por esta profesión han podido situar a Pirotecnia Pablo a la vanguardia de la pirotecnia actual; siendo líderes en espectáculos "piromusicales" (combinación perfecta de luz, fuego y música) y permiten, además, afrontar un futuro de nuevos retos con total garantía.

05 febrero 2008

El pastor y el lobo

Un pastor estaba guardando su rebaño no lejos del pueblo, y pensó que sería divertido asustar a los vecinos diciendo que los lobos atacaban al rebaño. En consecuencia, empezó a gritar: "¡Que viene el lobo! ¡El lobo!", y cuando llegaron a toda prisa los vecinos, él se rió de sus temores. Repitió la broma varias veces, y los campesinos una y otra vez vieron que habían acudido a la carrera inútilmente. No obstante, un día, vino el lobo realmente y el pastor gritó: "¡Que viene el lobo! ¡El lobo!", lo más fuerte que pudo. La gente del pueblo estaba ya tan acostumbrada a oírlo que nadie le hizo caso ni corrió en su ayuda. Y el lobo, sin encontrar resistencia, pudo comerse todas las ovejas.