La paliza se produjo alrededor de las cuatro de la madrugada del jueves y al lugar acudieron unidades de la Policía Nacional y una ambulancia, que trasladó de urgencia a Endika Abad de 21 años y natural de Cangas del Narcea a un centro hospitalario del sur de Tenerife. Luego, sería llevado a la Residencia de La Candelaria, de la capital tinerfeña, donde fue intervenido sin éxito por un traumatismo craneoencefálico de máxima severidad y un coágulo sanguíneo. La muerte se certificó sobre las 22 horas del pasado viernes.
Los padres de Endika, tres tíos y una abuela, desplazados a Tenerife, perfilaban anoche en el tanatorio del cementerio capitalino de Santa Lastenia los preparativos del traslado del cadáver a Asturias. En principio, el cuerpo de Endika viaja hoy vía aérea a Madrid y de ahí seguirá a Asturias, donde será enterrado mañana en Navelgas junto a un abuelo. El principal agresor sigue en libertad con cargos, según fuentes de la Policía Nacional de Playa de las Américas.
UN TESTIGO RELATA QUE ENDIKA RECIBIÓ MAS PUÑETAZOS DESPUÉS DE CAER INCONSCIENTEUn testigo que también fue agredido y sufre tres golpes en la cabeza, dio los siguientes detalles de lo sucedido:
"Habíamos estado hablando precisamente con ese portero del pub O´Reilly´s mientras estuvimos tomando unas copas. Hasta me pareció simpático", manifestó, para añadir que
"se transformó totalmente" horas después, cuando ocurrió todo.
Este joven de 20 años, natural de Ávila y también residente en Adeje, que había conocido a Endika hacía varios meses y prefirió no facilitar su identidad, fue uno de los miembros de la pandilla que estaban en el pub la madrugada de la paliza y que reconoció al principal agresor cuando los policías le mostraron su fotografía.
"Eran dos auténticas moles humanas, tanto el principal agresor, creo que gallego, como el que se le unió después, un negro inmenso, gigante. Por allí también vi a una chica con ellos".
Este testimonio figura en la denuncia de la brutal paliza.
"Discutimos dentro del pub con un inglés y luego nos lo volvimos a encontrar a la salida, cuando el local estaba cerrando. Pero era una discusión típica que no llegó a las manos. Cuando apareció el portero, le dijimos que no pasaba nada, que estábamos en la vía pública, pero no sé qué le pasó que empezó a repartir puñetazos fuera de sí. Luego llegó el otro. Seguían pegando, con Endika en el suelo, al que se encontraran por su camino. Jamás vi nada igual", matizó.
MANUEL ABAD, padre de Endika
"El portero alegó que todo fue fortuito; es repugnante"¿Cómo se enteró de lo que le había pasado a su hijo Endika a las afueras de un pub en el sur de Tenerife?-
El chico que convivía con él en Tenerife nos llamó el jueves muy temprano, pocas horas después de que ocurriera la paliza. Telefoneó a mi mujer y ella me llamó a la oficina de la Caja Rural de Asturias en Cangas del Narcea, donde yo ya estaba trabajando. Al principio no sabíamos bien qué había pasado: una pelea, una brutal paliza a mi hijo... Rápidamente acudimos a una agencia de viajes a sacar los billetes a la Isla. Fue muy angustiante. Empezamos a hacer llamadas para saber en qué hospital estaba Endika. No sabíamos. Nos costó, pero finalmente lo localizamos. Los médicos nos fueron diciendo poco a poco que el chico estaba muy grave. Ya el jueves por la noche admitieron que las esperanzas eran nulas, hasta que al día siguiente nos comunicaron que había fallecido por muerte cerebral. Decidimos donar sus órganos. Era nuestro único hijo.¿Qué sabe de lo que sucedió?-
Que fue una paliza brutal sin justificación alguna del portero del pub donde estaban los chicos, que el agresor estaba acompañado por otro portero y una chica, y que el juez puso al principal acusado en libertad con cargos, acusado, según nos relataron unos funcionarios en los mismos juzgados del sur de la Isla, de homicidio involuntario. Al parecer, alega que el golpe fue fortuito. Es repugnante; estamos indignados. ¿Un incidente fortuito con dos heridos más y mi hijo con golpes brutales en la cabeza que acabaron con su vida? Es un disparate. Según la Policía, saben quiénes son y los tienen controlados. No somos los únicos indignados.¿Qué van a hacer a partir de ahora?-
Hemos elevado una denuncia, que se suma a la de los amigos de Endika que también fueron salvajemente golpeados, nos hemos puesto en manos de un abogado y vamos a luchar para que se haga justicia. Y, mientras, resolvemos las dolorosas gestiones para llevarnos el cuerpo del chico a Asturias. Mañana (hoy para el lector) sale el avión para Madrid con el féretro y el martes lo enterramos junto a su abuelo en Navelgas.¿Saben si el portero y su acompañante tenían los permisos pertinentes?-
No, no sabemos mucho. Me imagino que eso lo llevará el abogado. Pero no puede ser que haya auténticos animales llevando la seguridad de locales públicos. Son verdaderas bestias. A mi hijo le rompieron la cabeza a golpes; a otro chico lo tiraron por las escaleras... Es un sector, el de los porteros de locales de ocio, que no está regulado ni sometido a un estricto control, como nos ha reconocido mucha gente. Cualquier descerebrado puede trabajar en los pubs sin ningún tipo de acreditación y sin pasar por ningún examen. Se supone que están para velar por la seguridad. Pero en este caso los de seguridad mataron a mi hijo de una manera salvaje. Es incomprensible, el mundo al revés. Nos sentimos hundidos, impotentes, destrozados...EL JOVEN ESTUDIABA INGENIERIA INDUSTRIAL Y FUE A TENERIFE POR SU AFICION AL SURFEndika Abad Vita nació hace 21 años en la localidad asturiana de Cangas del Narcea, donde se había afincado su familia. Medía casi 1,80 metros, era delgado, moreno y aficionado a la aventura y el deporte. Precisamente había ido hacía un año a Tenerife para hacer surf, una de sus pasiones. Estudiaba Ingeniería Industrial, pero había aparcado la carrera pese a aprobar seis asignaturas en el primer año porque decía que era muy complicada y que prefería hacer Turismo.
Panorámica de la zona de Torviscas, en el municipio de Adeje, Tenerife

Endi, como le llamaban sus familiares, compartía un apartamento en Torviscas con su amigo Adrián y trabajaba de camarero en el restaurante Little Italy del Casino de Torviscas, enclave turístico del municipio tinerfeño de Adeje. Antes había estado contratado en otros establecimientos hoteleros de la zona. Su compañero Adrián recordaba ayer que
"era muy buena gente, un chico sano, nada problemático".
"Le encantaba el surf. Iba mucho a las playas de la Isla y se sentía a gusto aquí, aunque estaba planeando buscarse la vida en Australia para mejorar su inglés", matizó.
Su muerte como consecuencia de una brutal paliza el pasado viernes ha causado una gran conmoción en Asturias, especialmente en su pueblo natal. Manuel Abad relataba ayer visiblemente afectado que
"los vecinos preguntaban siempre por él. "¿Cómo le va a Endi en Tenerife? Lo echamos de menos", me decía la gente por la calle.
"Tampoco ellos se pueden creer lo que ha pasado". Endika, según sus allegados, era muy extrovertido y
"saludaba a todo el mundo" en Cangas del Narcea.
Sus padres tenían depositadas muchas esperanzas en él. Respetaban su decisión de dejar aparcada por un tiempo la carrera de Ingeniería, pero le aconsejaban que la terminara porque tiene mucho futuro. Condiciones no le faltaban para concluir unos estudios tan duros. El pasado sábado, 24 horas después de su muerte, medio centenar de amigos que había hecho en los poco más de 12 meses que llevaba en Tenerife velaban su cadáver cariacontecidos en el nuevo tanatorio del cementerio de Santa Lastenia.