Francisco Rodríguez, presidente de Industrias Lácteas Asturianas: "Trascastro y Llamera son dos cosas mías"

Afirma tajante que su vida no tiene nada de particular, que es un tobogán que sube y baja, como el de tantas personas. Pero el hecho es que Francisco Rodríguez, natural de Trascastro y muy ligado a Llamera, ambos en Cangas del Narcea, preside una de las más importantes empresas lácteas del país con expansión internacional. Nunca ha olvidado sus raíces y, orgulloso de ellas, lleva a gala ser un 'Asturiano Universal'. Ahora, su concejo natal reconoce su trayectoria por medio del nombramiento de Hijo Predilecto el día 14 de abril. Enhorabuena.
-Una pequeña semblanza de su vida a modo introductorio: nacimiento en 1937 en Trascastro, emigra a Madrid, comienzos laborales en una mantequería familiar, en 1960 funda Reny Picot, instalada en Anleo (Navia)…
-Mi vida no tiene nada de particular. Hago lo que me gusta y también, a veces, lo que no me gusta. Pero vivir es subir y también bajar. Sin embargo, siempre es posible trazarse un objetivo ideal y una conducta. Eso es lo que procuro tener presente en todo momento.
-Se le acumulan los galardones: Medalla de Plata de Asturias, Hijo Adoptivo de Navia, Manzana de Oro, Asturiano Universal, Orden Civil del Mérito Agrícola y del Mérito Alimentario, y ahora quizás el más significativo: Hijo Predilecto de Cangas del Narcea.
-Los galardones recibidos me llenan de honor y también de agradecimiento. Pienso en mi buena estrella y en la generosidad de los que me han distinguido con su aprecio. Y me gustaría hacer por todos ellos lo mismo que ellos han hecho conmigo. En cuanto a lo de Hijo Predilecto, no es necesario que diga que a uno le satisface mucho, muchísimo, sentir calor en la parcela íntima, en el lugar donde nació y donde están los suyos.
-Aunque usted nació en Trascastro, siente un especial cariño por Llamera.
-Trascastro y Llamera son circunstancias en mi vida. Dos circunstancias que se dan en sendos valles separados por una montaña y surcados por dos afluentes paralelos del Narcea. Qué quiere que le diga, hoy en día, por fortuna para mí -ya dije antes lo de la buena estrella- Trascastro y Llamera son dos cosas mías. Y no renuncio a ninguna de las dos, sin negar, por supuesto, que aquellos veranos de la niñez y de la primera juventud pasados en Llamera no tienen parangón posible con nada.
-¿Qué recuerdos guarda de su Cangas natal?
-Guardo principalmente el recuerdo de mis mayores y de los amigos de mis mayores, que también fueron amigos míos.
-¿Cómo surge la circunstancia de irse a Madrid?
-Reconozco que no fue idea mía. Cuando eso se produjo, yo tenía un año.
-¿Se ha arrepentido en algún momento de esta decisión?
-Claro que no. Pero insisto en que ése es también un asunto que debo tener presente en quiénes estuvieron en la decisión.
-¿Cuánto contacto mantiene con Asturias, con Cangas y con Trascastro y Llamera?
-Hoy en día, el contacto con cualquier lugar es siempre más fácil. Tengo familia en Cangas y en Laciana, una familia que responde al ideal de familia y que me hace sentirme muy dichoso. Creo que a ellos les pasa lo mismo. Y por eso fomentamos nuestra unión.
-¿Qué es lo que más echa de menos?
-Las piezas que faltan en mi tablero. Añoro los días en que estaba completo.
-¿Qué le diría a nuestras 'leyendas urbanas', a los jóvenes asturianos que no les queda otra que marcharse, sin lugar a la opción?
-A los asturianos no nos ha asustado nunca eso que se llama 'salir de casa'. Los jóvenes de hoy no deben sentirse agobiados si no encuentran en Asturias lo que pueden encontrar en otros sitios. Pero también es cierto que en Asturias es posible hacer muchas cosas, algunas de las cuales hay que reclamar con insistencia. De todos modos, vivir las posibilidades de Asturias no es únicamente encontrar un trabajo en la ciudad y salir al campo como quien sale a visitar un jardín que otros no tienen. Vivir las posibilidades de Asturias es hacer un poco más de caso a la naturaleza, es recuperar las ventajas indiscutibles que ofrece su medio rural; es dar valor a lo que de singular pueda tener la vida.
-Pudiendo haber elegido Madrid, ya que usted estaba allí, o Cangas, ¿por qué elige Navia como sede de Reny Picot?
-Porque en Navia había un río de leche. El agua estaba en la ría.
-¿Se ve retirándose en Asturias?
-Eso del retiro me suena a un parque de Madrid donde mi padre me llevaba a pasear y a oír tocar a la banda de música al borde del estanque. Visto así, el 'Retiro' es una de las cosas más maravillosas del mundo. Pero, que yo sepa, en Asturias no hay ningún 'retiro'.
-Una pequeña semblanza de su vida a modo introductorio: nacimiento en 1937 en Trascastro, emigra a Madrid, comienzos laborales en una mantequería familiar, en 1960 funda Reny Picot, instalada en Anleo (Navia)…
-Mi vida no tiene nada de particular. Hago lo que me gusta y también, a veces, lo que no me gusta. Pero vivir es subir y también bajar. Sin embargo, siempre es posible trazarse un objetivo ideal y una conducta. Eso es lo que procuro tener presente en todo momento.
-Se le acumulan los galardones: Medalla de Plata de Asturias, Hijo Adoptivo de Navia, Manzana de Oro, Asturiano Universal, Orden Civil del Mérito Agrícola y del Mérito Alimentario, y ahora quizás el más significativo: Hijo Predilecto de Cangas del Narcea.
-Los galardones recibidos me llenan de honor y también de agradecimiento. Pienso en mi buena estrella y en la generosidad de los que me han distinguido con su aprecio. Y me gustaría hacer por todos ellos lo mismo que ellos han hecho conmigo. En cuanto a lo de Hijo Predilecto, no es necesario que diga que a uno le satisface mucho, muchísimo, sentir calor en la parcela íntima, en el lugar donde nació y donde están los suyos.
-Aunque usted nació en Trascastro, siente un especial cariño por Llamera.
-Trascastro y Llamera son circunstancias en mi vida. Dos circunstancias que se dan en sendos valles separados por una montaña y surcados por dos afluentes paralelos del Narcea. Qué quiere que le diga, hoy en día, por fortuna para mí -ya dije antes lo de la buena estrella- Trascastro y Llamera son dos cosas mías. Y no renuncio a ninguna de las dos, sin negar, por supuesto, que aquellos veranos de la niñez y de la primera juventud pasados en Llamera no tienen parangón posible con nada.
-¿Qué recuerdos guarda de su Cangas natal?
-Guardo principalmente el recuerdo de mis mayores y de los amigos de mis mayores, que también fueron amigos míos.
-¿Cómo surge la circunstancia de irse a Madrid?
-Reconozco que no fue idea mía. Cuando eso se produjo, yo tenía un año.
-¿Se ha arrepentido en algún momento de esta decisión?
-Claro que no. Pero insisto en que ése es también un asunto que debo tener presente en quiénes estuvieron en la decisión.
-¿Cuánto contacto mantiene con Asturias, con Cangas y con Trascastro y Llamera?
-Hoy en día, el contacto con cualquier lugar es siempre más fácil. Tengo familia en Cangas y en Laciana, una familia que responde al ideal de familia y que me hace sentirme muy dichoso. Creo que a ellos les pasa lo mismo. Y por eso fomentamos nuestra unión.
-¿Qué es lo que más echa de menos?
-Las piezas que faltan en mi tablero. Añoro los días en que estaba completo.
-¿Qué le diría a nuestras 'leyendas urbanas', a los jóvenes asturianos que no les queda otra que marcharse, sin lugar a la opción?
-A los asturianos no nos ha asustado nunca eso que se llama 'salir de casa'. Los jóvenes de hoy no deben sentirse agobiados si no encuentran en Asturias lo que pueden encontrar en otros sitios. Pero también es cierto que en Asturias es posible hacer muchas cosas, algunas de las cuales hay que reclamar con insistencia. De todos modos, vivir las posibilidades de Asturias no es únicamente encontrar un trabajo en la ciudad y salir al campo como quien sale a visitar un jardín que otros no tienen. Vivir las posibilidades de Asturias es hacer un poco más de caso a la naturaleza, es recuperar las ventajas indiscutibles que ofrece su medio rural; es dar valor a lo que de singular pueda tener la vida.
-Pudiendo haber elegido Madrid, ya que usted estaba allí, o Cangas, ¿por qué elige Navia como sede de Reny Picot?
-Porque en Navia había un río de leche. El agua estaba en la ría.
-¿Se ve retirándose en Asturias?
-Eso del retiro me suena a un parque de Madrid donde mi padre me llevaba a pasear y a oír tocar a la banda de música al borde del estanque. Visto así, el 'Retiro' es una de las cosas más maravillosas del mundo. Pero, que yo sepa, en Asturias no hay ningún 'retiro'.

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