27 noviembre 2006

Convocatoria: Asamblea General Extraordinaria de la Sociedad de Artesanos



Sociedad de Artesanos
Nuestra Señora del Carmen

Cangas del Narcea


CONVOCATORIA DE ASAMBLEA EXTRAORDINARIA



Estimado Socio:

Por la presente se le convoca a la Asamblea General Extraordinaria que se celebrará el próximo día 23 de diciembre de 2006, a las 18:30 horas en primera convocatoria y a las 19:30 horas en segunda y última, en el Teatro Toreno de Cangas del Narcea, con un único punto en el

ORDEN DEL DÍA


1. Modificación de los Estatutos de la Sociedad de Artesanos.

Si por cualquier motivo le resulta imposible acudir y desea delegar su voto sobre este asunto en otro socio, se le facilitará un impreso que deberá ir acompañado por la fotocopia de su D.N.I. y que podrá obtener de cualquiera de los siguientes modos:

a) Recogerlo personalmente en el Kiosco de Juan o en la Óptica Berlín.

b) Solicitarlo por carta, con fotocopia de su D.N.I. y su dirección para envío en caso de no coincidir, a la Sociedad de Artesanos, apartado de correos 50 - 33800 Cangas del Narcea (Asturias).

c) Recortar y rellenar el impreso que se acompaña.


Cangas del Narcea, a 27 de noviembre de 2006




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24 noviembre 2006

A un jinete que no va a volver

"Un silbido cruza el pueblo y se ve
un jinete que se marcha con el viento
mientras grita que no va a volver"

Podéis ampliar la imagen pulsando sobre ella con el botón derecho del ratón

Las imágenes corresponden a La Descarga 2006 y son cortesía de nuestro amigo Xuan de la Peña El Refuerzo

18 noviembre 2006

I Rallysprint Vino de la Tierra de Cangas

La escudería Team Repauto organizará el próximo sábado 25 de Noviembre el I Rallysprint Vino de la Tierra de Cangas, éste se desarrolla sobre un trazado total de 99,500 Km. de los cuales corresponden a tramos cronometrados 30,570 Km. lo que representa un 30.72% sobre el total de la prueba.

El tramo cronometrado conocido como "Santa Ana" tiene una longitud de 10,190 Km. estando comprendido entre el hito kilométrico 12,500 de la carretera CN-1 y la Avenida Alejandro Casona ya en la localidad de Cangas del Narcea. Se realizará en tres ocasiones, siempre en el mismo sentido siendo éste con dirección a Cangas del Narcea.


LISTA PROVISIONAL DE INSCRITOS


Para más información pulsa AQUÍ

Vídeo año 2005 - XXVI Rallye Vino de la Tierra de Cangas

10 noviembre 2006

EL SONIDO DE LA DESCARGA por Juan José Morodo Magadán

Había una señora completamente sorda en Cangas, pariente de Riego por más señas, que esperaba ansiosa cada 16 de julio. La razón era muy sencilla: a las ocho de la tarde escuchaba el único sonido que oía en todo el año.

Otras señoras emprenden el camino del cercano convento de Corias unos cuantos minutos antes de La Descarga. La razón también es simple, tienen miedo.

En Luarca, junto al mar, a unos 80 kilómetros de Cangas por una culebra de carretera, dicen que oyen el retumbar de los voladores cuando los cangueses tiran La Descarga. Algunos aseguran que los de Luarca exageran.

Yo digo más. La descarga la oye cada cangués, de nacimiento o adopción, allí donde esté, aunque sea al otro lado del Atlántico, o en los confines de Europa, en Madrid, en el sudeste asiático o en las antípodas. La oyen en forma de nostalgia viva los emigrantes a Europa, los muchos que desde América tienen su raíz en el concejo, aunque haga generaciones que nacen en otro continente, los viajeros que andan por el mundo a las ocho de la tarde de cada día del Carmen. La oímos todos los cangueses. No hay sinfonía que conmueva más a un cangués emigrado que ese estruendo omnipotente.

No se conoce cangués que no haya tenido que disimular una lágrima después de la descarga. Y, si está lejos de Cangas y por casualidad atisba una imagen de los voladores en cualquier televisión, suele quejarse de esa molesta povisa que acaba de metérsele en el ojo. Los recuerdos se acumulan y un nudo se engancha en la garganta.

Qué cangués no recuerda la primera vez que perdió La Descarga. Los hay afortunados, que la ven cada año. Pero muchos emigrantes, en su tiempo muchos quintos, muchos viajeros, muchos no nacidos en el concejo pero empapados para siempre de Cangas han vivido ese momento lejos de Ambasaguas. Nunca olvidan ese día. Y recuerdan cómo telefonearon a un amigo que dejó el auricular descolgado para, al final, preguntar ¿qué te pareció? Y oír una voz entrecortada por respuesta.

Porque aún no se ha inventado el artefacto capaz de reproducir fielmente La Descarga. Se han hecho fotos y películas maravillosas, se ha grabado con sofisticados aparatos desde cientos de sitios distintos, pero no es igual. Quien la haya intentado filmar lo sabe, "no hay pintor que la pintara".

Y eso que, como queda dicho, La Descarga da miedo. Hay que verla de cerca, y los cangueses lo saben. Hay que oírla y olerla de cerca. Es por lo que las madres se inquietan el día del Carmen. Los barrenos de El Voladorón que preludian la tirada llevan nervios a las casas. Y ese aviso, después de la comida de fiesta: "¡A ver dónde te pones! ¡No me vengas mancao!", que recuerda aquella otra advertencia tan canguesa de madres a hijos: "Eso, tú vete al río; como te afuegues te mato".

Pero ese neno o esa nena, que sabe que va a tirar a mano por primera vez en su vida, pone cara de inocente. Sabe que el volador tiene cuatro partes de abajo arriba, vara, mecha, carretilla y bomba. Le han dicho que para tirar un volador lo coges por la carretilla suavemente con el índice y el pulgar, la mecha hacia fuera; separas los pies y los asientas bien en el suelo, estiras los brazos, la vara vertical, algo inclinada hacia delante; acercas la brasa y das fuego a la mecha, la ves consumirse; oyes el bufido, notas el empuje y, cuando sabes que quiere volar solo, lo sueltas... "Si antes de todo eso comprobaste que no hay alguna rama encima, lo hiciste bien". La estela es de fuego y humo. Aspiras el dulce olor a pólvora quemada y oyes la explosión, allá arriba, donde todos los socios de Artesanos que desde hace cien años se han ido yendo esbozan una sonrisa. Saben que ya estás prendido, con ese imperdible del lazo de la Virgen del Carmen que llevas, de esa fiebre llamada pólvora de la paz.

Además de las emociones, y allá cada uno con las suyas, la primera vez que se tira a mano en La Descarga se experimentan sensaciones físicas extraordinarias. La boca se reseca. Los pulsos se aceleran. Los dedos tiemblan. Se acumulan los nervios. Duele el nudo en la garganta. El cuerpo se tensa y cierto temor ata los músculos. La tirada a mano es un larguísimo instante que dura cinco minutos. Un eterno momento con el único objetivo de tirar voladores "al estilo Cangas", es decir, cuantos más mejor. Cuando el tirador a mano acaba su carga tiene húmedos los ojos, y no del humo. Mientras se prenden las máquinas, lanza gritos, no sabe muy bien de qué. Eso ocurre la primera vez que tiras en La Descarga. Y todas las demás.

Ahora, si vivís muy lejos de Cangas, prestad atención cada día del Carmen a eso de las ocho de la tarde. Oiréis un rumor suave. Ya sabéis lo que es. Son los de la Sociedad de Artesanos tirando voladores.


Juan José Morodo.
Madrid, en mayo de 2002.
(857 palabras)